¿Puedo preparar una boda íntima en un jardín exterior?

Bajo los árboles, en un campo o en el parque de una villa o mansión, cada vez son más los futuros novios que ceden al encanto de una boda al aire libre, de carácter íntimo y en un jardín exterior. Ciertamente se trata de una idea bucólica y romántica que se puede convertir en fracaso si está mal preparada.

Autor: nhattienle94-Pixabay

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El momento presente

Darse el sí a la sombra de una encina centenaria antes de cenar a la luz de las velas, y luego bailar bajo un cielo estrellado es el sueño de muchas parejas. El romanticismo de la boda en un jardín exterior hace soñar a muchos novios. Pero detrás de esta tarjeta postal glamurosa se esconde una organización exigente. Contrariamente a las apariencias, casarse con los pies descalzos sobre la hierba no tiene nada de espontáneo, eso requiere una logística sin fallos.

Tener un plan B

Es verdad que todo debe salir a la perfección, pero por mucho que se haya soñado con esta boda en un jardín exterior durante tantos meses, ese día, es posible que el sol no luzca y se declare una tormenta con tromba de agua incluida. Por lo tanto, es imperativo prever un plan B y prepararlo tan cuidadosamente como el plan A. Si no hay soluciones alternativas, en caso de intemperie, todo puede estropearse definitivamente. En última estancia conviene prever algo más de mobiliario como unas sillas tiffany.

Escoger un lugar adaptado

Un campo, un pequeño bosque, una pradera, un jardín exterior, una boda se puede celebrar en cualquier parte, basta con tener la autorización de sus propietarios. Sin embargo, en la práctica es más complicado. Conviene evitar los lugares de difícil acceso, tanto para los invitados como para los encargados del catering, y conviene pensar en estar bien provistos de agua y de luz eléctrica.

Si el tiempo cambia, y que no hay ningún lugar donde cobijarse, la boda puede convertirse en una pesadilla. Cuando los lados están abiertos, se tiene la impresión de estar en el exterior. En caso de lluvia o de borrasca, basta con desplegar las velas laterales. De hecho, esto permite mantener el calor cuando la temperatura baja con la llegada de la noche.

La iluminación

La luna y las estrellas no son suficientes para alumbrar esta bonita velada. Por lo tanto, se pone el acento en las velas, se instalan guirnaldas en el aire alrededor de los árboles, y si fuera necesario, se añaden focos con baterías a los pies de los árboles. En estos casos conviene echar mano del alquiler material para eventos.

Anticipación

Eventualmente, conviene contrarrestar la ausencia de agua y de electricidad. Tampoco se debe olvidar advertir al D para que adapte su material y traiga consigo alargadores de cable. Finalmente, si fuera necesario, conviene alquilar baños suplementarios.

Prever zonas de sombra

Si hay que pensar en un plan B en caso de viento o de lluvia, también conviene estar previstos en caso de canícula. Se trata de organizar un lugar que disponga de zonas de sombra, y si no hay bastantes, se pueden montar carpas.

Refuerzos para la instalación

A diferencia de una boda en un lugar cerrado, cuando se celebra en un jardín exterior, se parte de cero. Hay que instalarlo todo desde las carpas, las guirnaldas, las mesas, el buffet, etcétera. Conviene ser numerosos para que todo esté listo a tiempo. Además, no se debe dejar el montaje de la mesa para la víspera. Igualmente, se debe evitar instalar las velas y las flores demasiado pronto, puesto que las primeras corren el riesgo de fundirse, y las segundas de estropearse.

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